LA REPRESIÓN DE ACTIVISTAS AMENAZA EL LEGADO OLÍMPICO DE PEKÍN
Las autoridades chinas han de proporcionar de inmediato acceso al Tíbet y las zonas circundantes a investigadores de la ONU y observadores independientes; poner fin a la detención arbitraria, intimidación y hostigamiento de activistas; dejar de utilizar la detención administrativa con fines punitivos; permitir informar completa y libremente a todos los periodistas en toda China; dejar en libertad a todos los presos de conciencia, y reducir el número de delitos por los que pueda imponerse la pena de muerte, con miras a su abolición.

