FINALIZA EL PROCESO DE DESTRUCCIÓN DE LAS BOMBAS DE RACIMO EN ESPAÑA
Las minas antipersona sobreviven a las guerras y afectan terriblemente a la población civil, que en sus actividades cotidianas como cultivar la tierra, ir a buscar agua al pozo o jugando los niños sufren graves heridas o pierden la vida.
Según señala Naciones Unidas, las bombas de racimo provocan cada año 15000 víctimas.