THE SAINTS ARE COMING
Momentazo de Green Day y U2. Si aún no has escuchado esta canción te la recomiendo. Bueno y, el vídeo también, así veis a estos dos hombretones.
"The Saints are coming” es un tema original de la banda escocesa The Skids, cantado a dúo por U2 y Green Day e incluido en el álbum recopilatorio de la banda irlandesa “U218 singles”, una canción grabada para ayudar a restituir los instrumentos que los músicos de Nueva Orleáns perdieron durante el Huracán Katrina.
A finales de agosto de 2005, el huracán Katrina impactó en las costas del estado de Luisiana. Los fuertes vientos dañaron las infraestructuras de la ciudad y produjeron una devastadora inundación. Una gran sección de los diques -pobremente construidos- que separan a la ciudad del lago Pontchartrain cedió ante el embate de los vientos y, como consecuencia, se produjo el vertido de las aguas y de los bichos del lago (como cocodrilos) en la ciudad. Como resultado, Nueva Orleans quedó sumergida casi en su totalidad. El 30 de agosto Kathleen Blanco, gobernadora de Luisiana, ordenó la evacuación total de la ciudad. La catástrofe afectó especialmente al pueblo afro-americano, que habitaba en las zonas más humildes y también más vulnerables, así como a los numerosos centroamericanos, en especial de origen hondureño.
En los días siguientes la ciudad se sumía en el caos ante una atónita comunidad internacional. Sin servicios públicos y con agobiantes temperaturas de hasta 35 grados, la gente empezó a saquear los almacenes en busca de comida y de agua, pero también de armas. Rápidamente se organizaron bandas de delincuentes, lo cual dificultó la ya de por sí lenta acción de los servicios de rescate, que no aparecieron en la ciudad hasta cinco días después de la llegada del huracán. En los primeros días de septiembre se aprobó una ayuda extraordinaria que ascendió a los 10.000 millones de dólares y la llegada de más de 24.000 soldados, incluyendo algunos que sirvieron en Iraq, para recuperar el control.
En 2006, sin embargo, prácticamente no habían llegado ni la ayuda prometida ni el dinero recaudado en el Congreso; la mitad de la población aún no ha podido regresar, pues infinidad de hogares quedaron totalmente destruidos por el agua y el viento. La reconstrucción prácticamente no se ha iniciado. La total y segura reparación de los diques se posterga. Se han reabierto algunos centros de ocio, jazz y cultura en el barrio francés, pero las cifras del turismo están aún muy por debajo de los niveles previos al huracán Katrina. Los suministros de agua y gas respectivamente están al 41% y 60% del funcionamiento anterior, y el transporte público hay numerosas líneas que aún no se han restablecido, o bien las que funcionan lo hacen muy deficientemente. La llegada masiva de hispanos dispuestos a iniciar tareas de reconstrucción y desarrollo ha dado lugar, paradójicamente, a un aumento proporcional en la cifra de desempleo. Un elevado porcentaje de negocios abandonó la ciudad. No existen industrias, como no sea la más bien precaria de la reconstrucción. En julio de 2006, la población había descendido a unas 200.000 personas de las casi 500.000 con que vivían allí antes del desastre del Katrina.
Y todo esto pasó hace escasamente dos años en la hiperpuissance estadounidense, quien lo diría...
Bueno ya me contaréis si os gusta la canción.

